Nuestro cuerpo es solo la vestimenta terrenal que el Alma se puso únicamente para pasar su día cósmico en la Tierra.
Nuestro cuerpo es un TEMPLO que el Alma eligió para recibir revelaciones y elevar oraciones.
Nuestro cuerpo es un Cielo visible, que sirve al Alma para ocultarla temporalmente.
Nuestro cuerpo es una copa que guarda la BEBIDA SANTA del Alma, durante su estancia en la tierra.
Nuestro cuerpo es una cúpula, donde se guarda el GRANO de nuestro verdadero YO, es decir, el Alma que allí se esconde.
Nuestro cuerpo es un FAROL, donde arde la LUZ ETERNA del Alma. Nuestro cuerpo es un taller, donde trabaja el artista divino.
Nuestro cuerpo es un laboratorio terrestre donde nuestra Alma, como químico divino, realiza miles de experimentos diariamente. Y así, llegamos a comprender que:
El jarrón no es la Flor, ni la envoltura el Perfume, ni el faro la Luz, ni el taller el artista.
Entonces, podemos comprender el valor de nuestro Yo y lo secundario, que es nuestro cuerpo, que solo necesita Salud y no pinturas ni adornos.
Dr. Krumm HeIler
